Páginas

21.11.11

Gutierre de Cetina


OCTAVAS
EN NOMBRE DE UNA DAMA

Alma que a mi vivir sola da vida,
vida por quien la mía sin alma viue,
¿será uerdad ¡ay, Dios! que una partida,
una ausencia cruel de mí os esquive?
Si tenéis ya mi fe tan conocida
qual en esta alma vuestra amor la escriue,
¿por qué queréis, mi bien, con oluidarme
darme justa ocasión para quexarme?

Si de mi amor tenéis ya hecha prueua,
si sabéis ya que os amo y amo tanto,
si nueuo amor, si hermosura nueua
causa no me ha de dar de eterno llanto,
piedad de mi dolor, suquiera, os mueua,
y antes que de la tierra el negro manto
cubra de mí los últimos despojos,
hazed que os puedan uer mis tristes ojos.

No sea la promesa en uano hecha,
que al partir del tornar presto hizistes;
no queráis con tardar poner sospecha
en el amor que ya a entender mi distes.
Mas ¡ay, mísera yo! ¡Qué me aprouecha,
qué me uale la fe que prometistes?
¿Podrán vuestras promesas, sin que os vea,
alegrar la triste alma que os dessea?

¿Cómo podrá viuir de uos ausente
quien no gustó el viuir mientra no os uía?
¿Qué bien tendré sin uos que me contente,
siendo uos sólo el bien del alma mía?
Tornad pues ya, mi bien, que no consiente
ni compadece amor ni cortesía,
que os olvidéis de aquélla que se oluida
por uos de su salud, honra, alma y vida.

Si aquel amor, si aquella fe tan pura
que mostrastes tenerme agora fuera
quál se mostraua entonces, tan segura,
tan cierta, tan constante y tan entera.
Si promesas de amante, y lo que jura
se ha de tener por cosa uerdadera,
uuiérades al término uenido,
si nuevo amor, do estáis, no os ha tenido.

Mas ¿quál amor será? ¿Quál nueua cosa?
¿Quál ageno fabor? ¿Quál ardor fiero?
¿Quál beldad, ya que sea muy más hermosa
que yo, querrá quereros como os quiero?
Ni ¿quál dama será tan enuidiosa,
de ánimo tan mouible y tan ligero
que os quiera amar si sabe que avéis dado
tal paga a tanto amor y tal cuidado?



(Photo by Joel-Peter Witkin)