Páginas

26.8.10

EL BUITRE

Érase un buitre que me picoteaba los pies. Ya me había destrozado los zapatos y los calcetines, y ahora ya me picoteaba los pies. Siempre daba un picotazo, volaba en círculos inquietos alrededor y luego continuaba su obra. Llegó un señor, se quedó mirando un momento y me preguntó por qué aguantaba yo al buitre ....
-Estoy desamparado -le dije-; llegó y comenzó a darme picotazos; yo traté de espantarlo y hasta pensé torcerle el pescuezo, pero estos animales son muy salvajes y quería írseme a la cara. Decidí sacrificar mis pies; ahora casi me los ha destrozado.
-No se deje sacrificar -dijo el señor-; un tiro y el buitre se terminó.
-¿Cree usted? -pregunté-, ¿quiere ayudarme en este trance?
-Con mucho gusto -dijo el señor-; sólo basta con que yo vaya a casa a buscar el fusil, ¿podrá usted aguantar media hora más?
-No lo sé -respondí, y por un momento quedé rígido de dolor; luego añadí-: por favor, inténtelo de todas maneras.
-Bien -dijo el señor-, voy a apurarme.
El buitre había escuchado con calma nuestro diálogo, mirándonos al señor y a mí. De repente me di cuenta que había entendido todo; voló un poco, retrocedió para darse el impulso necesario, y como un atleta que arroja la jabalina ensartó el pico en mi boca, hasta el fondo. Al irme de espaldas sentí como que me liberaban; que en mi sangre, que llenaba todas las profundidades y que rebasaba todos los límites, el buitre, inexorablemente, se ahogaría.

Franz Kafka





Graciela Iturbide.
X-ray of a Bird, Radiografía de un pájaro.
Oaxaca, México, 1999.



Ojos para volar, 1991. México.
Graciela Iturbide.
Premio Internacional de Fotografía 2008, Fundación Hasselblad.

http://alkek.library.txstate.edu/swwc/wg/exhibits/Iturbide/index.html

19.8.10

Blonde Redhead - My Impure Hair - 23 (2007)

...

Más despacio: comienza el roce de tu voz junto a mis mejillas cristalinas, tus palabras no hieren, al contrario, las colocas excelentemente tan sutiles que me provocan, sin equivocarte logras encontrar la manera adecuada de acercarte a mí con decisión al que decir y la acción, congelada, ambos estamos completamente helados. Más despacio: vamos en el sistema enmudecidos de convivencia, adecuándonos pero nunca en plena compenetración a los alrededores, nos negamos a arriesgar lo poco que hasta ahora hemos hallado tranquilo, sólo permanecemos silenciosos y tan vacíos. Más despacio: mi transparencia de soñadora se fragmenta y se tiende ante la duda, confusa permanece la dualidad en lo corpóreo y lo que subsiste, me deslumbro a tu esencia, me quebranto de sentidos, mis pequeñas partecitas vibran, palpitan suplicando. Más despacio: indefinido tropiezas a las ilusiones que te arrojo, caes como si se tratara de una sentencia, la naturaleza espera por éste dúo, quiere confianza envuelta de atrevimiento con pasión, busca matar el aislamiento, crear vida en complicidad, enlazo. Entonces: aparece, grita conmigo, brinquemos, volvámonos eternos suspiros, volemos, sólo acompáñame a salir, a luchar, vivamos la esperanza, siente… más despacio, no seas inquieto y piérdete a mi lado, tócame y hazlo: más despacio.

Ven.

Quédate.

Es nuestro espacio.

K.

16.8.10

.......CORRESPONDENCIAS.......

La naturaleza es un templo con pilares vivientes
que a veces dejan que salgan palabras oscuras;
ahí va cruzando el hombre por bosques de símbolos
que con miradas familiares le contemplan.

Como
alargados ecos que desde lejos se funden
en una unidad tenebrosa y profunda,
tan vasta como la noche y la claridad,
los perfumes, los colores y los sonidos se responden.

Perfumes hay con frescor de cuerpos de niños,
con suavidad de oboes y verdes prados,
pero hay otros corrompidos, ricos y triunfantes,


que poseen lo desmedido de las cosas infinitas,
perfumes como el ámbar, almizcle, benjuí e incienso,
que exaltan el arrebato del alma y de los sentidos.

Charles Boudelaire,
Las Flores del Mal, Visor, Madrid, 1997.