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11.5.11

Enoch Cacino Casahonda



Refugio del sol candentede medio día por Maya Goded




Poesía siglo XXI

La poesía ya no podrá salvar al mundo.

Ya no andará desnuda por las calles
iluminando los escaparates,
poniéndole sus marcas a los quehaceres,
dorando el pan,
tornasolando el agua.

Ya no se meterá por las bohardillas
tratando de escribir algunos versos,
o beber un café,
o amar un poco.

Ya no se quitará frente al espejo
su cara de cartón,
frente a los muertos
su sombrero de paja,
ni frente al vicio
su rictus de bondad o de amargura.

Se irá escurriendo por las cañerias
avergonzada de su desventura.
No pudo ser la letra de un anuncio,
la secretaría de un ejecutivo,
el celofán de un anovulatorio.




El Naufragio

Establecida la primer sorpresa,
dejó de haber mirada,
canto jamás oído,
verbo no pronunciado,
superficie inviolada.

Ni siquiera el naufragio fue completo.
Aún nos siguen cayendo las cenizas,
las inconformidades del recuerdo
las justificaciones del despojo.




La Neblina

La neblina se cayó de la torre
y se puso a limpiar los corazones
con su trapo.

La gente huyó de las esquinas,
se metió a los prostíbulos,
a las farmacias y los bancos.

El sol salió hasta el rato,
con desconcierto de las parejas
y los borrachos.



La Hamaca

Allá, al fondo del trópico
la diaria mariposa de los sueños
habita un corredor, largo, sin tiempo,
entreabierto sus bordes de hembra clara
que espera a un viejo amante fatigado.

La hamaca cumple en el vacío
su más firme actitud de árbol bien puesto.

Algunas veces nos recuerda
un cierto olor a encierro,
a sudor trabajando o sin oficio.
Tiene siempre, también, esa frescura
que talvez se ha escapado de algún muerto.

Yo a ratos, por las tardes,
me quisiera fumar algún cigarro,
tomar un poco de café, mucho de olvido,
bien tendido sobre ella.
Platicando del cielo y de la tierra
con algún ángel
o con un viejo campesino.

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